En alguna ocasión, cuando explicamos que tenemos una aceleradora, la gente nos pregunta: ¿de partículas? La respuesta es rotunda: “no, de empresas”.

En ese momento algunos caen más o menos en lo que puede significar eso y otros simplemente dan por zanjado el tema sin querer saber más, aunque estamos seguros de que se les queda cierta curiosidad sin resolver.

Para eso estamos hoy aquí. Para intentar despejar dudas y que podáis sacar de su incertidumbre a los que desconocen que además de las aceleradoras de partículas existen las que tratan con empresas. Para que entendáis en qué podemos ayudar, o simplemente, para que si os preguntan a vosotros no os compliquéis dando explicaciones y les remitáis a este post para aclarar sus ideas.

Nosotros no somos muy eruditos en cuanto a la aceleración de partículas se trata, pero nos hemos intentado informar y la base de estas aceleradoras tiene algo de esencia compartida con la aceleración de empresas.

En el primer caso se buscan partículas para, literalmente, acelerarlas de tal forma que se hace que las partículas se muevan físicamente muy deprisa y así colisionen unas con otras, generando nuevas partículas. Así, las aceleradoras de empresas, como hemos dicho, comparten cierto espíritu y está relacionado precisamente con este aspecto.

Primero, la velocidad:

No ponemos a los emprendedores a correr físicamente alrededor de nuestro espacio de coworking, pero sí les ayudamos a acelerar metafóricamente.

La aceleración se convierte en una guía para resolver dudas u obtener información sobre ciertos aspectos comunes para cualquier empresa, tanto en lo que se refiere a asuntos generales como en algunos específicos para cada empresa.

¿Cómo? Mediante training y mentoring, al menos en nuestro caso. Y ¿por qué? Porque un emprendedor, al fin y al cabo, necesita tener conocimientos en muchos campos diversos que no necesariamente tiene por qué manejar de antemano, y que generalmente suponen un bloqueo para el desarrollo y crecimiento de la idea empresarial si no se cuenta con las recomendaciones precisas.

En segundo lugar, la colisión:

Tampoco es algo literal en el caso de la aceleración de empresas. Sin embargo, sí surgen conexiones entre empresas a lo largo del periodo de aceleración.

Una de nuestras funciones vitales como seres humanos es la de relacionarnos, y así, compartir espacio o que un emprendedor se ponga en contacto con otro, a veces da como resultado una transformación o una fusión de las empresas que están construyendo para crear algo todavía mejor y con mayores probabilidades de éxito.