Es sabida la situación económica que estamos atravesando y las consecuencias que ello conlleva, tanto profesional como personalmente. Quizás sea ésta, entre otras, la razón por la que muchos se hayan planteado un futuro diferente.
Bajo este escenario cambiante e impreciso encontramos la figura del emprendedor. El deseo de comenzar a trabajar en tu proyecto y dar así los primeros pasos en tu nueva carrera profesional requiere implicación, esfuerzo y perseverancia, pero ante todo una dosis importante de motivación e interés. Y sobre todo creer en ti mismo, creer que eres capaz de alcanzar tu meta.

Aunque esta situación descrita nos lleve a pensar en un ambiente o tendencia actual, nada más lejos de la realidad. Quizás en su momento no fueran reconocidos como emprendedores de éxito, pero sus aportaciones en  el mundo laboral pueden y de hecho son concebidas como auténticos logros.

 Es posible que citando nombres tales como , Henry Ford o incluso más actuales como Steve Jobs o Amancio Ortega, emprendedores de éxito , entendamos la relación buscada. Cada uno de ellos, sumado a otros muchos nombres a lo largo de la historia, comenzó su andadura por solitario, incluso, en alguna ocasión,  ante la negativa de sus propios familiares como en el caso de Ford.

 

Probablemente encontraron muchas piedras a lo largo del camino y  dificultades con las que lidiar,  aunque factores como la constancia y la persistencia, ambos pilares básicos a partir de los cuales comenzar a construir, les ayudarían a solventarlas.

Es importante pensar positivamente, teniendo en cuenta que toda buena idea puede desarrollarse y llegar a tener un gran futuro, sólo tenemos que perfilarla, dotarle de sentido y mostrarse motivado.

Quizás las circunstancias y los hechos que rodearon a unos u otros no fueron exactamente los mismos. Es cierto que el paso de los años nos ha permitido evolucionar y mejorar  en muchos aspectos  de la vida, pero si atendemos a lo que realmente importa, como es la esencia real del concepto emprendedor, nos daremos cuenta de que éste ha permanecido a lo largo de los años.

Si obtenemos una conclusión clara de todo lo leído anteriormente, entenderemos que el mundo del emprendedor no se ha forjado en la actualidad, sino que ya hace años existían las mismas ideas, la misma pasión y sobre todo el mismo espíritu emprendedor.


Simplemente hemos cogido el relevo de una historia de generaciones anteriores que siempre ha estado presente y de la que hemos podido ver los resultados. Esto mismo es lo que nos debe dar el impulso y la ilusión necesaria para seguir nuestro camino y cumplir con nuestras aspiraciones, superando tu reto. 

Vamos a conseguir que Edison y Ford se sientan orgullosos de esta generación de futuros emprendendores de éxito