Emilio_Martínez_Gavira_SocialKetingCon unas tasas de empleo aún altísimas y una actividad emprendedora todavía baja, toda iniciativa de apoyo a emprendedores ha de ser bienvenida, siempre y cuando ésta encuentre sus vías de financiación.

¿Cabe preguntarse si hay demasiados jardines, polideportivos, campos de fútbol o gimnasios en España? Son tan conocidos y socialmente aceptados los beneficios de la práctica del deporte que nadie pone en tela de juicio cualquier iniciativa que lo fomente, y creo que los programas de apoyo a emprendedores, con su correspondiente análisis económico ya que no todos funcionan ni se ejecutan bien obviamente, deben recibirse con la misma actitud positiva.

En España la principal barrera al emprendimiento sigue siendo más de índole cultural o social que de tipo burocrática o fiscal, por tanto para que haya más emprendedores, la opción de crear una empresa debe ser una alternativa real, apoyada y reconocida en todos los ámbitos, desde la familia, a los medios de comunicación o la academia, y no “una idea de locos”.

Iniciativas como las incubadoras o aceleradoras acaban poniendo en valor el emprendimiento como opción de vida, y además son útiles, ya que está demostrado que disminuyen notablemente el % de fracaso de los proyectos empresariales, por lo que en ningún caso piensa que el número de incubadoras o aceleradoras sea excesivo, más bien lo contrario.

Si nos atenemos al número de solicitudes recibidas en estos espacios dedicados a los emprendedores, difícilmente se puede defender el argumento de que sean demasiadas. Sirva como ejemplo la aceleradora pública Startup Alcobendas, una iniciativa del Ayuntamiento de Alcobendasque recibe más de 100 proyectos por convocatoria para solo 9 plazas. Esta alta demanda para mi demuestra que aún hay recorrido para más programas de este tipo, siempre que sean debidamente ejecutados y correctamente medido su coste .

¿Existe una burbuja?

No creo que la palabra burbuja sea la más adecuada para referirnos al fenómeno emprendedor en España, ni por concepto ni por volumen. Los emprendedores en término genérico no son en ningún caso equiparables a tulipanes, viviendas, plazas de parking o acciones bursátiles que se puedan comprar y vender por 100 veces su valor, sin tener ningún sustento real detrás. Siguiendo el analogismo deportivo ¿se puede hablar de una burbuja del running? Para mí la palabra burbuja no sería el término adecuado si hablamos de emprendimiento.

En el hipotético caso que pudiéramos aplicar la palabra burbuja a los emprendedores, centrándonos por ejemplo en el caso de burbuja de proyectos tecnológicos o startups, aunque los datos demuestran que sí que hay un incremento de la inversión en este tipo de empresas en los últimos años, éstos distan mucho de poder ser considerados una burbuja. Las startups que están consiguiendo financiación actualmente en España lo hacen en base a unos resultados, financieros y de métricas de negocio que lo justifican; en ningún caso se están pagando millones por “ideas locas” sin ninguna base plasmadas en un powerpoint; cada euro que el emprendedor consigue de un inversor lo tiene que trabajar y “sudar” mucho.

En conclusión, sí considero que existe una cierta moda o repercusión mediática en torno a la figura del emprendedor, especialmente si nos comparamos con la época anterior en la que era inexistente, pero nunca podríamos hablar de una burbuja.

 

Fdo. Emilio Martínez