Durante los últimos meses, el teletrabajo ha sido uno de los grandes protagonistas, y es que la gran mayoría de las empresas han tenido que recurrir a él para continuar ofreciendo sus servicios.

El teletrabajo ha venido para quedarse. Al comienzo, forzado por la situación que aún continuamos viviendo a causa del Covid-19; en la actualidad, respaldado y regido por una nueva ley.

El Gobierno ha aprobado esta semana la nueva Ley del Teletrabajo . Esta establece que se trata de un modelo de trabajo voluntario y reversible, por el que los trabajadores no sufrirán cambio alguno en sus condiciones y en el que las empresas deberán correr con los gastos.

Repasamos aquí los puntos claves de la nueva normativa del trabajo a distancia.

Comencemos por el concepto: ¿Qué es teletrabajo?

Hay que diferenciar entre dos conceptos que no debemos confundir. La propia Ley hace referencia a dos términos: trabajo a distancia y teletrabajo.

¿Conoces esta diferencia? Aquí te lo explicamos:

  • El trabajo a distancia será el que se realiza en el domicilio del trabajador o lugar escogido durante su jornada o parte de ella, con carácter regular.
  • El teletrabajo se llevará a cabo mediante el uso de sistemas informáticos o telemáticos.

¿Es obligatorio?

La respuesta es: No. El trabajo a distancia será voluntario tanto para el trabajador como para la empresa, no se puede imponer y deberá realizarse un acuerdo previo, firmado entre ambos (empleado y empleador) que se debe formalizar antes de tres meses.

Así mismo, este modelo de trabajo será reversible (se puede volver a la oficina). E implica los mismos derechos y deberes que para los empleados que continúan en su puesto de trabajo habitual.

Además, para que un trabajador pueda acogerse a esta normativa deberá realizar en remoto un mínimo del 30% de su jornada semanal durante un período de tres meses, es decir, al menos dos días a la semana

¿Quién asumirá los costes?

Los empleados tendrán derecho al abono de los gastos relacionados con los equipos, herramientas y medios vinculados al desarrollo de su actividad laboral. Deberá de buscarse la manera de determinar y compensar o abonar los gastos vinculados al teletrabajo en el convenio colectivo o en un acuerdo entre la empresa y la representación legal de los trabajadores.

¿Cómo se supervisará?

Los trabajadores tendrán flexibilidad a la hora de elegir el horario en el que van a realizar su jornada laboral, dentro de unos límites que garanticen la conciliación laboral y familiar, pero respetando los tiempos de disponibilidad obligatoria.

Por su parte, la empresa podrá supervisar el trabajo a distancia a través de los controles que considere oportunos, siempre dentro del respeto de la intimidad y dignidad de sus empleados.

¿Cuándo entrará en vigor?

La ley tendrá un periodo transitorio de un año (que podría ser ampliado en negociación colectiva hasta un máximo de tres años) para la aplicación de la norma a las relaciones laborales que ya estuvieran reguladas por un acuerdo o convenio colectivo y que no prevean un periodo de vigencia.

El real decreto ley entrará en vigor a los 20 días de su publicación en el BOE, en lugar de al día siguiente, como es habitual.

¿Se aplica al teletrabajo forzado por coronavirus?

En cuanto a las empresas que se vieron forzadas a implementar el teletrabajo durante la pandemia, como consecuencia de las medidas de contención sanitaria, no se verán afectadas por esta ley. Pero si tendrán que dotar a sus empleados de los “medios, equipos, herramientas y consumibles” necesarios para poder trabajar desde casa, así como de su mantenimiento.

Esperamos haberte aclarado algunas dudas que hayan surgido al escuchar hablar de esta nueva ley.