En las últimas semanas he asistido a un número importante de eventos sobre emprendimiento y en todos destacaría un fantástico espíritu optimista , mucha garra y ánimo para impulsar nuestra economía. Ayer sin ir mas lejos , en el primer aniversario de la Deusto Business School en Madrid ,  Mónica de Oriol contó una inspiradora historia familiar inyectando optimisto y energía

Esto es sin duda básico , necesitamos creérnoslo .

 

La actitud es clave.

Recuerdo un cuento , que quizás algunos conozcáis , pero muy en la línea del espíritu optimista en el que esta trabajando el ecosistema emprendedor.

El cuento de la Piedra Mágica:

Un pobre soldado , de nombre Nicolás , cansado y hambriento, a la vuelta de la guerra , llegó a una pequeña villa  un día de mucho frío. Se acercó a la casa de una humilde anciana y le solicitó comida a lo que la anciana contestó: “Lo lamento . No tenemos nada que poder ofrecerle”.

El soldado insistió:

 
-¿Al menos, puede prestarme una olla?

– Sí, eso sí por supuesto.

-¿Tiene un poco de agua?, volvió a preguntar el soldado.

– Ahora mismo le lleno la olla de agua.

– Muchas gracias señora – dijo el soldado .

El soldado puso la olla con agua a calentar en un fuego en la plaza del pueblo y los vecinos fruto de la curiosidad se reunieron alrededor.

El soldado Nicolás sacó una piedra de su bolsillo, una piedra y la metió en la olla.

– Ahora, dejemos hervir el agua. Exclamó el soldado.

Los vecinos curiosos  aguardaban expectantes los frutos de la piedra mágica de Nicolás.

– ¿Alguien me puede dar una poco de sal?, preguntó el soldado. Uno de los vecinos corrió a su casa y ofreció la sal.
– Alguien tiene un par de zanahorias para darle sabor a este caldo?. Preguntó el soldado.

– Yo tengo algunas en mi casa, ya las traigo, dijo otro paisano.

Mientras el soldado las colocaba en la olla, narraba  aventuras de la guerra.

De nuevo el soldado Nicolás probó el caldo y dijo:

– “Creo que unos garbanzos le darían un mejor sabor al caldito “.

Otro vecino acercó rápidamente una bolsa generosa de garbanzos

Finalmente el caldo quedó listo y todos lo vecinos disfrutaron de un jugoso caldo en fantástica compañía de sus vecinos y familiares

Todos celebraron el logro de la piedra.

FIN … y principio de mi reflexión

Toda empresa o emprendedor independientemente de su tamaño o medios  puede aportar y preparar su propio caldo.
Todo emprendedor , al igual que el soldado Nicolás , debe encontrar su piedra mágica.

Lo importante es , entre otras cosas , tener actitud ; con poco se puede hacer mucho.