La realidad actual nos muestra que cada vez son más las ideas emprendedoras que se ponen en marcha de manera online pero, de lo que no cabe duda, es que el 99% de los proyectos empresariales están presentes de una manera o de otra en la red, de hecho, no estar en Internet es casi como «no existir».

El comercio electrónico ha eliminado numerosas barreras, permite un alcance global, no existen límites territoriales, se puede acceder desde cualquier lugar, en cualquier momento… Las últimas encuestas del INE muestran que el 69,8% de los hogares españoles ya tiene acceso a Internet. El comercio por Internet en España ha aumentado, siendo ya cerca de 11 millones de personas las que han realizado, algún tipo de compra a través de la web en los últimos 12 meses.

En este entorno, parece claro que el negocio va a estar visible de una u otra manera en el mundo online. El emprendedor debe tener en cuenta una serie de cuestiones relativas a los aspectos legales a considerar. Como ya comenté en un post anterior, la protección legal nos va a proporcionar tranquilidad y seguridad, como por ejemplo en el registro de las marcas, por tanto, también es importante adecuarse a la normativa en el caso de los negocios online.

La pregunta recurrente es: ¿Cumple mi web la legislación vigente?

Cualquier sitio web ha de cumplir las leyes nacionales del lugar donde realiza su actividad. Si eres emprendedor «digital» existen varias normativas que pueden afectar a tu sitio web:

1. Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico (LSSI)

2. Ley de Protección de Datos de carácter personal (LOPD).

3. Ley de Cookies. Integración de la directiva 2009/136/CE.

La LSSI se aplica a los siguientes servicios relacionados con Internet cuando constituyan una  actividad económica o lucrativa para el prestador del servicio en cuestión:

  • Comercio electrónico.
  • Contratación en línea.
  • Información y publicidad.
  • Servicios de intermediación.

Por tanto, la clave está en que le responsable de la web reciba ingresos directos (provenientes de actividad de comercio electrónico, o indirectos (publicidad). Pero, ¿afectaría a mi blog personal? Si no tiene fin lucrativo no estarías afectado pero si incluye banners publicitarios o existe alguna actividad comercial, por mínima que sea, debes respetar los términos que establece la ley.

En estos casos, la LSSI obliga a indicar en un sitio visible y accesible, una serie de datos, es lo que se conoce como Aviso Legal y debe contener:

  • Nombre o denominación social y datos de contacto, que serán: domicilio, dirección de correo electrónico, teléfono, o fax.
  • Si la empresa está registrada en el Registro Mercantil, deberá señalar el número de inscripción.
  • NIF
  • Si la actividad precisa de autorización administrativa previa, se comunican datos de la misma e identificación del órgano supervisor.
  • Si se trata de una profesión regulada, se debe comunicar los datos del colegio, número de colegiado, título académico y el estado de la UE donde se consiguió.

Es obligatorio incluir la Política de privacidad, en ella, se debe informar a los usuarios el tratamiento de los datos personales y de sus derechos de acceso, rectificación y oposición.

También en la web se puede informar de otros aspectos, aunque no sean obligatorios: cláusulas de propiedad industrial, responsabilidad, condiciones de uso…

Cuando en el sitio web se produce una transacción económica, existe obligación  de incluir antes del inicio del proceso de compra, las condiciones generales de contratación y que deberán constar de:

  • Información clara y detallada de los precios de compra, con mención expresa de si incluyen los impuestos correspondientes y gastos de envío. De no ser así se deberá decir a cuánto ascienden estos.
  • Descripción del proceso de compra.
  • Obligaciones tanto para el vendedor y el comprador.
  • Condiciones de la compra, cuales son los plazos, la forma de entrega, la forma de pago…
  • Soluciones en el caso de que el pedido sea defectuoso.
  • Idioma en el que se va a celebrar el contrato.

Asimismo, la LSSI obliga a confirmar al comprador la realización de la operación, puede ser expuesta por dos vías:

1. Mediante correo electrónico remitido en un máximo de 24 horas después de la realización de la compra.

2. Mediante una pantalla de confirmación que aparezca cuando se haya finalizado el proceso de compra.

En cuanto a la legalidad de las cookies, la obligaciones impuestas por la normativa son dos: deber de información y la obtención del consentimiento.

Por consiguiente, la información sobre las cookies facilitada en el momento de solicitar el consentimiento debe ser suficientemente completa para permitir a los usuarios entender la finalidad para las que se instalaron y conocer los usos que se les darán.

En el caso de que un usuario preste su consentimiento para el uso de cookies, la información sobre cómo revocar el consentimiento y eliminar las cookies deberá de estar a su disposición de forma accesible y permanente.

Además de facilitar la información necesaria para que los usuarios puedan prestar, en el momento requerido, un consentimiento valido, es aconsejable que la citada información, y en particular la relativa a la forma a través de la cual pueden gestionar las cookies, esté a su disposición de forma accesible y permanente en todo momento a través la página web desde la que se presta el servicio.

A fin de mantener la visibilidad de la información sobre las cookies, ésta deberá de ser destacada y separada (mediante un hiperenlace distinto, por ejemplo) del resto de de la información sobre términos y condiciones de uso o política privacidad.

En caso de que sea necesario obtener el consentimiento para la instalación de las cookies por parte de usuarios ya registrados (es decir, que ya están dados de alta en el servicio) habrá que informarles de manera verificable sobre los cambios realizados en relación con el tratamiento de las cookies y de que en caso que continúen utilizando el servicio se entenderá que consienten la instalación de las mismas.

Realmente, «ser legal» en tu sitio web o tu tienda online no requiere demasiadas complicaciones y aparte de la obligatoriedad, generará una confianza en tus clientes, está claro que todo son ventajas.

Fdo. Elena Lapole (@ElenaLapole)