«Si no eres una marca, serás una mercancía» dice el especialista en marketing Philip Kotler y así es…

Las empresas, en función de su capacidad presupuestaria, dedican mayores o menores cantidades de dinero para definir su estrategia de marketing y llevarla a cabo. Dentro de estas actividades una parte fundamental es el posicionamiento de la marca, la comunicación, en definitiva, detrás de la marca se transmiten unos valores y unas características que diferencian al producto o servicio en el mercado, y esto reviste especial importancia en un mundo cada vez más competitivo y global.

El valor de la marca está demostrado, pero cuando nos movemos en el mundo del emprendimiento o de las startups, en la mayor parte de los casos, aunque el reconocimiento del valor de la misma es indudable, la realidad es que los mecanismos de protección son prácticamente desconocidos o se tiene una percepción muy equivocada.

Es habitual que el emprendedor que ha constituido una sociedad de responsabilidad limitada comente que ya tiene la marca, porque su sociedad se llama así… Confundir la denominación social con el registro de la marca ante la Oficina Española de Patentes y Marcas.

Lo que un emprendedor o una startup deben conocer en referencia al registro de su marca es que le va a proporcionar muchas ventajas a cambio de muy poco. Resulta frustrante trabajar en dar a conocer tu producto, realizar campañas en redes sociales, hacer crecer tu producto bajo una marca para que de repente un día conozcas que esa marca está registrada a nombre de otro titular y no puedes utilizarlo. Antes de llegar a esta situación puedes tomar medidas.

La oficina española de patentes y marcas ofrece un servicio de «localizador de marcas» en su web (www.oepm.es) que permite conocer si la marca está ya registrada. El procedimiento de registro de una marca o un nombre comercial ante la OEPM es bastante sencillo, puede efectuarse on-line y ofrece una protección durante 10 años renovables por periodos de igual duración.

El registro de una marca se asocia a una «clase», dentro de la clasificación de Niza, que engloba una serie de productos o servicios. En este registro, si además tienes un logo que asociar al «nombre» de tu marca puedes registrarlo también, es lo que se conoce como marca mixta.

La protección que ofrece registrar una marca ante la OEPM permite a cualquier emprendedor, startup o empresa a gozar de unos derechos frente a terceros por el mero hecho de realizar un trámite muy sencillo y bastante económico.

Las tasas publicadas para el registro de una marca mixta en una clase, es posible registrar una marca en varias clases, tiene un coste de 144,58€. Si la marca se registra en más de una clase, por cada clase adicional hay un coste de 93,66€, teniendo en cuenta que estas tasas se rebajan un 15% si el trámite se efectúa on-line y la duración es de 10 años para todo el territorio nacional.

Cualquier persona física o jurídica puede realizar el trámite. Desde la solicitud hasta la concesión definitiva pueden pasar ocho meses, pero la realidad es que si no hay ninguna incidencia en el expediente se resuelva mucho antes.

¿Te vas a arriesgar por tan poco?

Fdo. Elena Lapole (@ElenaLapole)