Ser productivo va mucho más allá de hacer bien nuestro trabajo. Ser productivo es el arte de saber organizarse para cumplir los objetivos del día de la mejor manera posible, sin desperdiciar el tiempo en tareas innecesarias. Pero hay ciertos factores que intervienen para lograr el éxito en nuestro desempeño.

El trabajo a distancia se ha convertido en la opción principal de las empresas para evitar la propagación del virus.

Esta práctica trae consigo la comodidad de evitar desplazamientos, pero, a su vez, nos encontramos con un contexto totalmente diferente al de la oficina. Muchas veces suele causar distracciones e incomodidades, provocando cansancio y agobio, además de disminuir de manera significativa la energía y la motivación por lo que hacemos.

¿Qué factores afectan tu rendimiento?

Son muchas las personas que no desligan su vida personal de la laboral, y al intentar llevar a cabo sus tareas desde casa, donde mezclan ambos escenarios, surgen ciertas distracciones, como la atención a familiares y la falta de un espacio profesional; carente de luz, orden y con ruido excesivo. Combinan las tareas domésticas con el trabajo para intentar optimizar el tiempo, sin percatarse de que todo esto desencadena un impacto negativo en su productividad.

Intentar abarcar todo al mismo tiempo, llevando una jornada multipropósito, trae consigo un único resultado: obstaculizar la concentración y el desempeño en cada labor. Sin embargo, al centrarte en tareas específicas, conseguirás hacer el trabajo en el tiempo previsto. Siendo este uno de los puntos clave de la productividad.

A menudo fallamos al creer que para tener un espacio de trabajo adecuado solo basta con disponer de una mesa y un portátil. Pero lo cierto es que hay muchos otros factores que influyen. Teniendo en cuenta que, por lo general, pasamos unas 40 horas a la semana trabajando, contar con la ergonomía adecuada es imprescindible para nuestra salud y nuestro desempeño.

Cuando trabajamos desde casa, en el sofá o la cama, es mucho más fácil caer en distracciones. Nos volvemos mecánicos y rutinarios con nuestras actividades diarias, basadas únicamente en nuestro reducido entorno. Cancelamos por completo el aprendizaje grupal y colaborativo, reduciendo de esta manera nuestras posibilidades de crecimiento y aprendizaje.

En este escenario también se pone en juego la cultura comunicativa empresarial, se nos hace más difícil comunicarnos, y el contacto humano, que sigue siendo fundamental, aunque ahora se haya visto afectado y modificado.

Otras de las consecuencias de trabajar desde casa, es que muchas veces no establecemos horarios, pasamos demasiadas horas trabajando, lo que provoca fatiga y agotamiento. Y por consecuencia, el impedimento de poder alcanzar las metas o tareas propuestas para el día.

La importancia de contar con el espacio adecuado

Poder disfrutar de un espacio de trabajo con las condiciones y el ambiente apropiado para desarrollar nuestras labores profesionales, nos permite potenciar nuestra salud emocional. Un buen entorno de trabajo nos mantiene inspirados, nos ayuda a ser más creativos, motiva la concentración, la alegría y la buena energía, subiendo nuestro ánimo y permitiéndonos disfrutar del lugar, pero sobre todo de lo que hacemos.

Uno de los factores que intervienen en nuestro entorno para lograr la productividad, es estar inspirados; poder interactuar con otros expertos, tomarnos un momento para disfrutar de un café intercambiando ideas con profesionales afines a nuestros intereses o formas de trabajar e innovar, nos ayudará a ser mucho más productivos. Además, podrán surgir oportunidades de colaboración.

Cuando nos sentimos satisfechos y orgullosos de nuestro trabajo somos más resolutivos e innovadores. Esto trae consigo mejores resultados en nuestro desempeño y establece una separación entre nuestra vida personal y profesional.

Quizás, tras varios meses de trabajar en casa, surge la necesidad de cambiar de ambiente. Una excelente opción son los espacios de coworking, que permiten crearnos hábitos y horarios para trabajar de una mejor manera y bajo las condiciones adecuadas.

5 cosas que te aporta un espacio de coworking como Cink para ser más productivo

Los espacios de trabajo flexible o coworkings tienen una serie de características que los convierten en lugares perfectos para maximizar nuestra productividad y sacarle todo el partido. Estas son algunas de ellas:

  • Son lugares diseñados de forma exclusiva para trabajar en ellos. Están equipados con mobiliario ergonómico para garantizar la mayor comodidad.
  • Cuentan con la iluminación adecuada, tanto natural como artificial.
  • Reina el silencio, pues los demás coworkers estarán también concentrados en sus actividades, y no tendrás distracciones inoportunas.
  • Tienen internet de alta velocidad y todos los recursos tecnológicos necesarios para trabajar sin problemas.
  • Propician el networking y las relaciones sociales con otros profesionales; a veces desconectar y tener otros puntos de vista nos ayuda a conectar.

Y tú, ¿cuentas con un espacio de trabajo ideal? ¡Coméntanos!