El emprendimiento es catalogado como una de las experiencias más satisfactorias que puede vivir el ser humano. Cuando conversas con un emprendedor, puede que te arrope de anécdotas tanto positivas como negativas. Pero sin duda; la gran mayoría confiesa, que la experiencia de emprender no tiene comparación, y que llena de gran satisfacción el levantarse cada día para hacer realidad sus propios sueños y cambiar el mundo con sus ideas.

Todos podemos ser emprendedores, pero lo que marca la diferencia con el resto, es el coraje de algunos para lograrlo. Ya que no todos están dispuestos a dejar la estabilidad de sus trabajos para aventurarse a cumplir un sueño que no se tiene la seguridad de su éxito.

Para muchos; lo mejor es dejar a un lado nuestra zona de confort para trabajar en aquello que nos genere gusto y felicidad, aunque ello implique poner en riesgo nuestra estabilidad.

¿Cómo ser un emprendedor?

Ser emprendedor es cuestión de actitud. Podemos desenvolvernos en un ecosistema innovador, pero siempre comprendiendo los factores esenciales de este perfil.

Principalmente los emprendedores se basan en ciertas habilidades y actitudes para llevar a cabo sus proyectos:

  • Autogestión: La principal característica de un emprendedor es no esperar a que le digan que hacer y saber planificarse para llevar a cabo varias tareas por su propia cuenta.
  • Tiempo: El desarrollo de cualquier idea o proyecto requiere tiempo. Así que si tu meta es emprender debes comprometerte y dedicarle el mayor tiempo posible a ese sueño que quieres materializar.
  • Creatividad: Debes saber crear ideas innovadoras que permitan lograr el éxito de tu proyecto, que las ideas que tengas superen tus expectativas y hasta las de aquellos que puedan ser tu competencia.
  • Positivismo: El camino del emprendedor está lleno de altos y bajos. La clave para no desmotivarse es buscarles la vuelta a las cosas, ver su lado positivo y sacar un aprendizaje de cada experiencia.
  • Liderazgo: Aunque los emprendedores generalmente inician solos sus proyectos, cuando el negocio va despegando es ideal contar con un equipo, para ello es indispensable saber liderarlo e implicarlos en el proyecto y trabajar en conjunto.
  • Objetividad: Se debe lograr el equilibrio y ser objetivos frente a ciertas decisiones, pensar con cabeza fría si existen situaciones que impliquen riesgos, saber tomar la decisión acertada y aprender a resolver de la mejor manera escenarios a las que nos enfrentemos que no estén previstos.

Desarrolla tu potencial para emprender

Hay muchas conjeturas sobre si para ser emprendedor hay que nacer con ese don y la personalidad adecuada para desempeñar dicho rol, o si nos podemos formar y preparar para ello desarrollando ciertas habilidades.

Los factores de un perfil emprendedor surgen del desarrollo de una serie de capacidades personales que se basan en la creación de experiencias y actitudes, implantando una combinación de lo que somos y a donde queremos llegar; o lo que quisiéramos ser.

Podemos aprender a ser emprendedores como se aprende cualquier cosa en la vida. Pero eso sí, como hemos visto anteriormente, debemos asumir ciertas habilidades y actitudes, formándonos, documentándonos, comprometiéndonos y codeándonos con personas que puedan orientarnos y nutrirnos con sus conocimientos, también hay quienes se apoyan en consultores, pero lo más importante en este camino es sentir pasión por tu proyecto y por lo que harás.

Además, es necesario tener el valor para hacerlo y contar con la capacidad para explotar tu creatividad y conocimientos sobre el proyecto emprendedor, y también mantener la motivación sin miedo a salir de la zona de confort.

En este camino lo realmente importante es tener el coraje para perseverar (aunque nos enfrentemos a situaciones difíciles), ser humildes, abiertos y adoptar la actitud adecuada para enfrentar nuestro día a día.

Construye una red de relaciones interpersonales

Siempre llega un punto en el desarrollo de nuestro emprendimiento donde necesitamos establecer relaciones. Una excelente manera para empezar a construir una red de contactos y relacionarte diariamente con personas de las que puedas aprender, donde puedan surgir oportunidades de negocio y, además intercambiar impresiones en cualquier momento, es el coworking.

El networking es una de las ventajas que ofrece el coworking, ya que ayuda a conectar a una variada comunidad, manteniendo relaciones de calidad y a su vez permite a los alojados del espacio trabajar en su agenda de contactos.

Un ecosistema lleno de innovación y creatividad te ayudará a dar forma a tus ideas, diseñando un emprendimiento creativo y en el mejor de los casos, hasta otros coworkers se interesarán en tu negocio y tendrás ganancias lucrativas.

Cuando estás en un espacio de coworking podrás lograr más rápidamente tus objetivos, estarás siempre motivado; porque el resto de tu comunidad te impulsará, ya que todos están luchando en un mismo fin (su propio emprendimiento y eso te mantendrá motivado) y también serás mucho más productivo.

En nuestros espacios de coworking en Madrid trabajamos duro por hacer que nuestra comunidad se fortalezca, mantenga relaciones y se conozca. Tratamos de ejecutar metodologías que permitan promover las sinergias en los espacios a través de actividades y plataformas.

Si has decidido dar el paso e iniciar tu emprendimiento, ¡no dejes de visitarnos! Nuestra comunidad estará encantada de acoger un nuevo miembro.